domingo, 28 de junio de 2015

El verano también es tiempo de Dios

En vacaciones se nos caen todas las excusas: es que no tengo tiempo, llego muy tarde a casa, hay mil cosas que hacer. El tiempo de vacaciones es para aprovecharlo al máximo con nuestros seres queridos, y nadie más nuestro y nadie más querido que Dios. Tenemos que sacar algo más de tiempo para estar con Él. Ya sabéis que en la parroquia tenemos la parte del oratorio abierta todo el día, para que podamos pasar un rato delicioso de oración acompañando a Jesucristo presente en el sagrario.

El horario de apertura durante los meses de julio y agosto es de 9 de la mañana a 9 de la noche, ininterrumpidamente. Todo el día entero, un privilegio que tenemos que saber aprovechar.


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